En esta bella mañana de Mayo, contemplando el despertar de los bosques de abedules en las montañas de Fornela, recibimos el brutal impacto de la noticia de la muerte de un gran amigo de los árboles y de la naturaleza. Domingo, de Villar de Acero, el protector y cuidador del Campano, nuestro castaño favorito, árbol tótem, patriarca de nuestros bosques.

Domingo, amigo, colaborador y compañero. Sensible y amable, profundo conocedor de los secretos del bosque, de las tradiciones y de unas forma de vida respetuosas con el medio y mas cercanas a la tierra. Cuantas historias quedarán sin contar, cuantas preguntas sin respuesta, cuanto que aprender de su experiencia.
Siempre recordaremos cuando te conocimos y descubrimos que tu compartías con nosotros el amor por los árboles, por el legado de nuestros padres, por nuestras raíces. Juntos compartimos trabajos, estudios y proyectos de futuro en torno al Campano que siempre permitiste y alentaste. Gracias a ti, a tus cuidados, este gran árbol continuará su andadura a través del tiempo como un homenaje a la vida que siempre renace y triunfa sobre la muerte.
Totalmente conmocionados,
hoy solo queremos compartir
el dolor con su esposa Pili,
con su hija Cristina, y con
el resto de su familia y
amigos.
¡
Hasta siempre amigo !
Asociación A Morteira.


